
Nos cansamos de todo. De absolutamente todo lo que nos rodea.
Empezamos deseándolo como si no hubiese nada mejor en este mundo, siendo felices, ignorantes, echando de menos.. Luego vienen esas noches en las que das vueltas en la cama y no paras de imaginar. De sonreír debajo de las sábanas para que nadie sepa de tu felicidad y pueda quitártela. De letras de canciones con las que te identificas y por un momento sientes que las han escrito para ti..
Pero que pronto nos cansamos de todo aquello que deseamos. Lo desechamos como un recuerdo más, como los juguetes de la infancia que un día decidimos que éramos demasiado mayores para jugar..
Y que rápido olvidamos, también. Parece como si de un día para otro ya nos acordásemos del ayer y todo fuese nuevo. Envidio a esas personas que pueden olvidar tan rápido. Yo no podría.
Parece que vivimos en un mundo en el que los sentimientos no tienen ningún valor, se subestiman, se esconden, no quieren salir, creo que ya se han cansado de sufrir, al igual que nosotros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Recuerdos