sábado, 5 de marzo de 2011

Salvaje.


Era una persona tan diferente a las demás, que creo, que eso la hizo ser odiada y envidiada por toda - O prácticamente la mayoría de las personas- que pasaron a lo largo de su vida.
La trataron de manera exclusiva, sin permitir que entrase en sus vidas, como si tuviese una enfermedad contagiosa. Ahora entiendo, y me arrepiento de no a verlo reflexionado antes, que lo único que pretendía era conseguir un pequeño hueco en su día a día, sin embargo ellas, que mantenían un estúpido vínculo de amistad, no se percataron de que era demasiado buena persona para un mundo tan hostil como lo es hoy en día. Sobretodo las personas que se congregan en el.
No recuerdo bien sus jóvenes facciones, su sonrisa que se atrevía a aparecer en pequeñas ocasiones parecía la luz del sol en esos días en el que el cielo está encapotado con cientos de nubes grises que cubren la ciudad, sus ojos color miel que nunca tuve la oportunidad de mirar con detenimiento, y su forma de ser de la que nunca tuve oportunidad de tomar un buen ejemplo.
A simple vista, podría parecer la persona más normal de este mundo, pero si le dedicabas una mirada más, podrías contemplar una belleza interna y externa que producía vértigo.

1 comentario:

  1. Que entrada ta bonita; demasiadas veces nos quedamos en la superficie de las personas y nos olvidamos de profundizar.
    precioso blog...
    el mio es www.simplysweet5.blogspot.com
    Pasate si quieres, espero que te guste(:

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