Ya no sé muy bien que hacer.
Me miro al espejo otra vez y sigo viendo la misma confusión de antes. Me pregunto a cada minuto si de verdad me echas tanto de menos como yo a ti.
Cada mañana a oscuras en mi habitación me imagino que hoy tendré el valor de coger el teléfono y llamarte. Pero luego pongo los pies en el frío suelo y me doy cuenta de que me apoyé sin darme cuenta en el izquierdo. Entonces sé que hoy no será un buen día para decirte todo lo que de verdad me estoy guardando aquí dentro.
Amanece. Los primeros rayos del sol inundan la ciudad. Yo camino mientras el aire frío de Octubre parece querer contarme otra historia.
Y ya no sé muy bien que pensar. Otra vez. Que quizás es mejor no volver a mirar atrás. Porque ahí estás tu. Pero también está parte de mi felicidad.
Todos los dias, me pasa lo mismo..
ResponderEliminar