domingo, 31 de julio de 2011

Time ago .


Aquella mañana despertó aturdida, confundida, mareada. Intentó ponerse en pié varias veces pero no consiguió mantenerse. Se le nublaba la mirada al igual que los recuerdos de la noche anterior. No conseguía asegurar con certeza si habían vuelto a hablar.
Si ella había vuelto a preguntarle que le ocurría y el había vuelto a mostrar la pasividad que se hacía rutinaría desde hacía varias semanas.
Si habían vuelto a discutir, a gritarse a un lado y al otro de la línea telefoníca intentando ocultar las lágrimas como si estuviesen delante el uno del otro.
Si había vuelto a dudar de sus sentimientos.
Su corazón ya no latía igual cada vez que le miraba a los ojos. No. Ya nada era igual. Todo se había transformado en una odiosa y rutinaria vida, plagada de malos ratos, y llantos protegidos por la almohada cada noche.
Se prometía que daría lo mejor. Que le daría lo mejor de si misma cada vez que le viese. Su mejor sonrisa, mirada, beso, caricia.. Deseaba volver a verle. Y no se equivocaba.
En cuanto se encontraba en su presencia, se fundía en sus besos que recorrían su cuerpo, en sus caricias que la hacian sentir escalofríos inexplicables. Sentía que esos dos brazos que atrapaban su cuerpo nunca la soltarían. Nunca permitiría que nada separase.Pero las promesas se esfumaban a las pocas horas de estar juntos. Se volvían en silencios y situaciones incómodas..
Y entonces volvían las dudas.

(Texto encontrado del 8.4.2011 !Uno nunca sabe lo que tiene!)

1 comentario:

  1. Qué bonito!a mí también me pasa que encuentro textos de hace tiempo...
    te sigo!

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Recuerdos